
Hace algo más de una año comenté mi participación en un congreso y explicaba que estaba satisfecho, entre otras razones porque había levantado dos oportunidades interesantes.
Pues bien, ayer - más de un año después - he conseguido presentar propuesta en la segunda y más importante cuenta. Como proyecto no es nada del otro mundo, aunque requerirá grandes dosis de improvisación que lo harán divertido y desde luego será una referencia con un logo que lucirá mucho (todo esto si lo vendo claro).
Viene a cuento este post como reflexión sobre las diferentes velocidades de maduración de las acciones comerciales. En la primera oportunidad de las que citaba antes, ya hemos terminado un proyecto y estamos acabando otro. Son acciones comerciales que han ido a diferentes ritmos.
Ritmos que dependen de muchos factores: auto presión (no ha sido este el caso), tamaño/agilidad del cliente (sí ha sido el caso), cambios en los enfoques iniciales (también), ...
Pues bien, ayer - más de un año después - he conseguido presentar propuesta en la segunda y más importante cuenta. Como proyecto no es nada del otro mundo, aunque requerirá grandes dosis de improvisación que lo harán divertido y desde luego será una referencia con un logo que lucirá mucho (todo esto si lo vendo claro).
Viene a cuento este post como reflexión sobre las diferentes velocidades de maduración de las acciones comerciales. En la primera oportunidad de las que citaba antes, ya hemos terminado un proyecto y estamos acabando otro. Son acciones comerciales que han ido a diferentes ritmos.
Ritmos que dependen de muchos factores: auto presión (no ha sido este el caso), tamaño/agilidad del cliente (sí ha sido el caso), cambios en los enfoques iniciales (también), ...
Yo tengo una coleando desde Abril que va para largo (típicamente para el ejercicio 2008, si hay presupuesto)... Santa Orden de Compra te oiga... ;-)
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