/* PERSONALIZACION DE LUIS

9/5/07

Elogio a la improvisación


Una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es la necesidad continua de improvisar que requiere. También es uno de las principales fuentes de tensión y dolores de cabeza, pero que queréis que os diga, quizá sea masoquista ...

Asistir a una reunión de inicio de proyecto y descubrir que allí mismo y a traición, te meten un cambio de enfoque y alcance que te deja descolocado. Hace daño al principio, pero cuando lo resuelves te deja un poso de satisfacción que es impagable.

Hacer una propuesta con varias opciones, sin saber si estás sobredimensionado o quedándote corto, si te van a entender ... y cuando la presentas resulta que te piden algo diferente y encima tienes que dar al vuelo una estimación de costes.

Hoy mismo por ejemplo. Tenía que ir a una reunión de un proyecto que acabamos de empezar. Yo ya barruntaba que todos estaban esperando que yo hiciese de lanzador inicial del proyecto, orientando y definiendo por donde empezar, por lo que ya iba un poco preparado pero aún así he tenido que improvisar la actuación, delicadamente eso sí, porque hay un director de proyecto al que no hay que ofender, un plan de trabajo escrito, etc. pero ... nada, al ruedo y con lo puesto.


2 comentarios:

Julen dijo...

Sí que está bien esto de improvisar, aunque también es verdad que las cosas bien preparadas, normalmente, salen mejor. Aunque ese punto informal y cautivador de la improvisación también apetece, desde luego.

tic616 dijo...

Hola Julen, ya te echaba de menos por mi zona del barrio.

Que se me entienda bien, no es que crea que la improvisación ha de ser el sistema de trabajo. Lo que quiero decir es que dentro de ese _inevitable_ azar, implanificable e impredecible con el que tenemos que lidiar en esta profesión, es agradable y hasta gratificante el tener que improvisar.

Puedes hacer mil planificaciones pero seguro que siempre saldrá algo no previsto, y en eso está la "salsa" de todo esto, sino vaya aburrimiento zzzzzzzzzzzzz...