/* PERSONALIZACION DE LUIS

18/3/09

Anotaciones. Carta blanca de Lorenzo Silva


p221. Juan había aprendido hacía ya algunos años que quien acepta la infelicidad sólo puede aspirar a conquistar la libertad, como estímulo para seguir enfrentando cada nuevo día que comienza.

p241. Sólo son capaces de llorar los que sienten la belleza del mundo, y únicamente cuando el sentimiento es insoportable, como ocurre en la pérdida, pero también puede suceder en la posesión.

p248. Si algo he aprendido en este áspero y degradante camino es que de nada sirve lamentarse y de menos aún implorar clemencia, retroactiva o futura. Que uno debe aprender a vivir en la postración, en la infamia, en la indigencia; a pelear sabiéndose solo, vejado, estafado; a alzar la mirada y sostenérsela al lobo aún mucho después de que haya quedado establecido sin ligar para la incertidumbre que el lobo ha vencido y sólo espera a terminar de devorar la pieza cobrada.

p252. No me gustaba tirar sobre el enemigo porque ya había comprendido que ellos eran unos pobre diablos como nosotros y que un hatajo de hijos de puta nos enfrentaba para que nos despedazáramos en su provecho.

p253. La guerra es bárbara y lo único justo que cabe hacer en ella es equilibrar las opciones de los que se enfrentan.

p261. El hombre que llora ante sus manos vacías siempre es mejor que el que desdeña lo que está sujetando con ellas.

p263. Morir era hacerse estiércol, y todo lo que se quisiera poner encima, tonta vanidad.



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1 comentario:

Yoriento dijo...

"El hombre que llora ante sus manos vacías siempre es mejor que el que desdeña lo que está sujetando con ellas".

Son vasos comunicantes, porque cuando uno no tiene valora lo que le falta, y cuando no se echa en falta algo no se valora tanto lo que se tiene. Ay, la motivación... :-)